Tras el hallazgo de estructuras óseas humanas y prendas de vestir en La Escombrera en Medellín, continúa un arduo trabajo de identificación y cotejo con la base de datos de personas desaparecidas en la comuna 13 que, según la Unidad de Búsqueda, son por lo menos 502.
Luego del anuncio, magistrados de la JEP, la Unidad de Búsqueda y la Fiscalía hicieron presencia en este sitio, considerado una fosa común a cielo abierto para adelantar las diligencias.
Por ahora, y con un estimado de más de seis meses para identificar los cuerpos hallados, pidieron a los familiares con personas desaparecidas que se tomen muestras de sangre, si no lo han hecho, que permitan hallar con mayor rapidez sus identidades.
"Para poder identificar, necesitamos distintas líneas de evidencia, pero en particular en este estado en que encontramos estos cuerpos, la muestra también es muy importante para poder hacer los perfiles genéticos y contrastarlos con muestras biológicas también procedentes de familias buscadoras", manifestó Luz Forero, directora de la Unidad de Búsqueda.
Lo sucedido aumenta la esperanza para las víctimas que aún esperan encontrar a sus seres queridos, sobre todo quienes cuentan con un indicio certero de que el cuerpo se halla en La Escombrera .
Este es el caso de Luz Enith Franco, a quien dos paramilitares se le llevaron a su esposo Arles Edison Guzmán el 30 de noviembre de 2002 cuando llegaron al restaurante “Asados el 20” en el barrio 20 de julio, mientras trabajaban, a escasos metros de un puesto de control del Ejército y la Policía.




