La medida, adoptada mediante el Decreto 686 del 23 de octubre, restringe la venta y el consumo de bebidas alcohólicas desde las seis de la tarde del sábado 25 hasta las seis de la mañana del lunes 27 de octubre.
Durante este tiempo, bares, discotecas, tabernas y demás establecimientos que vendan o permitan el consumo de licor deberán suspender sus actividades.
El incumplimiento podrá acarrear sanciones contempladas en el Código Nacional de Policía, incluyendo el cierre inmediato del local.
El alcalde Jorge Rivas explicó que la medida busca garantizar la seguridad y la convivencia durante las consultas populares internas e interpartidistas.
Recordó además que el decreto podría prorrogarse si el Consejo de Seguridad considera necesario reforzar el orden público.




